Bienvenidos

Hola a todos y bienvenidos a QuieroSerMédico, un espacio dedicado a las ciencias sanitarias. Voy a ir directo al grano contando nuestro...

Mostrando entradas con la etiqueta Neurología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Neurología. Mostrar todas las entradas

Síndrome de GUILLAIN BARRÉ ¿Qué es? Síntomas y TRATAMIENTO​

El síndrome de Guillain-Barré es una enfermedad autoinmune rara en la que el sistema inmunológico ataca los nervios periféricos. Puede ser desencadenado por infecciones virales o bacterianas. Los síntomas incluyen debilidad, hormigueo, dificultad para moverse y problemas respiratorios. El diagnóstico implica evaluar los síntomas, realizar pruebas neurológicas y una punción lumbar. No hay cura, pero se pueden tratar los síntomas y las complicaciones. La recuperación puede llevar semanas o meses, y algunas personas pueden tener secuelas a largo plazo. Es una enfermedad seria que requiere atención médica.



MIGRAÑA: TODO lo que NECESITAS SABER. Síntomas y TRATAMIENTOS NOVEDOSOS (DOLOR DE CABEZA)

La migraña es un trastorno neurológico crónico caracterizado por ataques recurrentes de dolor de cabeza pulsátil, generalmente en un solo lado de la cabeza y acompañados de síntomas adicionales. Es más común en mujeres que en hombres y suele comenzar en la adolescencia o en la adultez temprana.

Los síntomas típicos de la migraña incluyen dolor de cabeza moderado a intenso, sensibilidad a la luz y al sonido, náuseas y vómitos, y a veces sensibilidad al olor y al tacto. Los ataques de migraña pueden durar desde unas pocas horas hasta varios días y pueden interferir significativamente con las actividades diarias y la calidad de vida.

La causa exacta de la migraña no se conoce completamente, pero se cree que involucra una combinación de factores genéticos y ambientales. Se ha descubierto que ciertos desencadenantes pueden provocar ataques de migraña en personas susceptibles, como el estrés, los cambios hormonales, los alimentos y las bebidas (como el chocolate, el queso y el alcohol), los cambios en los patrones de sueño y los estímulos sensoriales intensos.

El tratamiento de la migraña puede implicar una combinación de enfoques farmacológicos y no farmacológicos. Los medicamentos para aliviar el dolor, como los analgésicos y los medicamentos específicos para la migraña, pueden ser recetados por un médico para ayudar a controlar los síntomas durante los ataques. Además, se pueden recomendar cambios en el estilo de vida, como la adopción de una dieta saludable, el ejercicio regular, el manejo del estrés y la identificación y evitación de los desencadenantes individuales.

En casos de migraña crónica o severa, se pueden utilizar tratamientos preventivos a largo plazo para reducir la frecuencia y la intensidad de los ataques. Estos pueden incluir medicamentos específicos para la prevención de la migraña, terapias de relajación, terapia cognitivo-conductual y estimulación del nervio occipital, entre otros.

Si experimentas síntomas de migraña de manera regular o si tus ataques son graves y debilitantes, es importante buscar atención médica para un diagnóstico adecuado y un plan de tratamiento individualizado. Un médico especializado en neurología o un médico de atención primaria pueden evaluar tus síntomas y proporcionar recomendaciones adecuadas para manejar y controlar la migraña.

Esclerosis múltiple 2: Diagnóstico y tratamiento


4. Diagnóstico

No se dispone de un método definitivo para diagnosticar la EM. Se exige documentar dos o más episodios de síntomas y dos o más signos que reflejen alteración en los fascículos de sustancia blanca anatómicamente no vecinos del SNC. Las pruebas que se realizan son:

Resonancia magnética: en más del 95% de los individuos se detectan anomalías características. Hay un incremento en la permeabilidad vascular por interrupción de la barrera hematoencefálica, que se identifica por la fuga del gadolinio intravenoso al interior del parénquima cerebral.

Potenciales evocados: Permite conocer la función en las vías aferentes o eferentes. En el 80-90% de los pacientes con EM se identifican anomalías.

LCR: hay pleocitosis de mononucleares y mayor concentración de IgG sintetizada de forma intratecal.
Hay que pensar que existe otra patología y no la EM si:
  • Los síntomas se localizan exclusivamente en la fosa posterior, unión cranocervical o la médula espinal.
  • El paciente tiene <15 o >60 años.
  • El trastorno clínico avanza desde el comienzo.
  • La persona nunca experimentó síntomas de la vista, sensitivos o de la vejiga.
  • Los estudios diagnósticos son atípicos. 

5. Tratamientos modificadores contra formas recurrentes de EM

Inicialmente, los ataques agudos se tratan con glucocorticoides como la metilprednisolona endovenosa a dosis de 500 a 1000 mg/día durante 3-5 días. Pero nos vamos a centrar en los tratamientos modificadores de la enfermedad:

Interferón beta
Es útil debido sus propiedades inmunomoduladoras como:
  • Expresión minusreguladora de moléculas de MHC en las células presentadoras del antígeno.
  • Reducción de los valores de citocinas proinflamatorias e incremento de las citocinas reguladoras.
  • Inhibición de la proliferación de linfocitos T.
  • Limitación del movimiento de células inflamatorias en el SNC.
En definitiva, este compuesto reduce la tasa de ataques y mejora los marcadores de gravedad de la enfermedad.

Acetato de glatirámero
Su mecanismo de acción es el siguiente: 
  • Inducción de células T supresoras del antígeno.
  • Unión a moléculas de MHC y con ello desplazamiento de proteína básica de mielina fijada.
  • Alteración del equilibrio entre citocinas proinflamatorias y reguladoras. 

Natalizumab
Evita que los linfocitos traspasen la barrera hematoencefálica y entren al sistema nervioso central. Es altamente efectivo (más que el resto de fármacos) para reducir el índice de ataques. Sin embargo, la leucoencefalopatía multifocal progresiva, una enfermedad que pone en riesgo la vida por infección del virus de John Cunningham se ha presentado en casi el 0,3% de los pacientes tratados con natalizumab. Este tratamiento solo se puede usar 12 meses si tienes anticuerpos contra ese virus, ya que el riesgo de la leucoencefalopatía aumenta al 0,6% en su presencia.

Fingolimod
Impide la salida de linfocitos desde los órganos linfoides secundarios e inhibe su tránsito al SNC.

Dimetilfumarato
Parece tener efectos antiinflamatorios a través de la modulación de la expresión de citocinas proinflamatorias y antiinflamatorias.

Teriflunomida
Ejerce efectos antiinflamatorios al restringir la proliferación de los linfocitos T y B en rápida proliferación.

Clorhidrato de mitoxantrona
Ejerce acción antineoplásica de diferentes maneras: 
  • Se intercala en el ADN y produce roturas bicatenarias y enlaces cruzados intercatenarios.
  • Interfiere en la síntesis de ARN.
  • Inhibe la topoisomerasa II, que participa en la reparación del ADN.

Alemtuzumab
Causa agotamiento de linfocitos T y B y cambia la composición de los subgrupos de linfocitos.

6. Tratamientos modificadores contra EM progresiva

Esclerosis múltiple progresiva secundaria: es probable que las dosis altas de interferón beta ejerzan un efecto beneficioso.

Esclerosis múltiple progresiva primaria: ningún tratamiento ha demostrado convincentemente que modifique el curso de este tipo de EM.

7. Tratamiento experimentales

En numerosos estudios clínicos se incluyen tratamientos como: 
  • Anticuerpos monoclonales dirigidos contra CD20 para disminuir el número de linfocitos B y contra los receptores de IL-2.
  • Antagonistas selectivos del receptor S1P para secuestrar linfocitos en los órganos linfoides secundarios.
  • Estriol para inducir un estado similar al embarazo.
  • Moléculas para favorecer la remielinización.
  • Trasplante de médula ósea.

Esclerosis múltiple 1: Patogenia y manifestaciones clínicas


La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad crónica caracterizada por la tríada de inflamación, desmielinización y gliosis y, pérdida neuronal. La evolución clínica puede variar desde una enfermedad benigna hasta una alteración de rápido avance e incapacitación.

1. Patogenia

En las nuevas lesiones se pueden apreciar células mononucleares, particularmente células T y macrófagos, que infiltran la sustancia blanca. También infiltran el SN una pequeña cantidad de linfocitos B. En las vainas de mielina en degeneración se encuentran autoanticuerpos específicos contra dicha sustancia. Hay que destacar que a pesar de que los oligodendrocitos sobreviven, no se diferencian en células maduras productoras de mielina. Para explicar cómo actúan los anticuerpos hay que mencionar la proteína básica de la mielina, una proteína intracelular que participa en la compactación de la mielina. Ésta proteína es un antígeno importante de los linfocitos T (teoría de laboratorio).
Conforme evolucionan las lesiones existe proliferación prominente de astrocitos (gliosis). Aunque es típico que no haya daño de los axones, puede aparecer daño parcial o total de estos, debido a lesiones fuertemente inflamatorias. Se debe tener en cuenta que en cada nueva lesión de EM puede haber daño en los axones; la pérdida acumulativa de éstos parece la causa principal de incapacidad neurológica progresiva e irreversible. La muerte axónica y neuronal puede ser consecuencia de excitotoxicidad mediada por glutamato, lesión oxidativa, acumulación de hierro, insuficiencia mitocondrial o combinación de éstas.
Por tanto, el fenómeno desmielinizante a menudo causa bloqueo de conducción temporal hasta que los conductos de sodio se redistribuyen en el axón desnudo.
La EM es tres veces más frecuente en mujeres que en hombres. Normalmente, la edad de inicio se sitúa entre los 20 y 40 años. La prevalencia ha aumentado de manera impresionante en algunas regiones del mundo. Los factores de riesgo que pueden influir en ello son:
  • Deficiencia de vitamina D: por los efectos inmunorreguladores puede explicar el inicio de la EM.
  • Exposición al virus Epstein-Barr: hay relación demostrada, pero no se sabe porqué.
  • Tabaquismo: debido a que los pulmones son un sitio crítico de la activación de los linfocitos T patógenos causantes de la desmielinización autoinmunitaria.
  • Sodio elevado por la dieta: activa los linfocitos T patógenos. Esto explica el aumento en la prevalencia de la EM en países occidentales.

En cuanto a los genes, se han identificado casi 110 variantes de susceptibilidad para la EM, pero cada uno con un riesgo muy pequeño de causar enfermedad. Un ejemplo es el gen receptor de interleucina (IL) 7 (CD127).

En cuanto al pronóstico, solamente el 20% no tendrán limitaciones funcionales a los 15 años del inicio. Los pacientes con ataxia del tronco, temblor con la actividad, síntomas piramidales o enfermedad de evolución progresiva tienen mayor probabilidad de sufrir incapacidad. La muerte como consecuencia de la EM es poco frecuente.

2. Manifestaciones clínicas y tratamiento de los síntomas

La EM puede comenzar de forma repentina o insidiosa. Las manifestaciones son muy variadas y dependen de donde se localicen las lesiones. A continuación te muestro los síntomas (algunos) que pueden aparecer y de forma muy breve algún tratamiento.
  • Debilidad de las extremidades: se manifiesta como pérdida de la potencia o de la destreza, fatiga o trastornos de la marcha.
    • A veces mejora con los antagonistas de conductos de calcio.
  • Espasticidad: espasmos musculares espontáneos e inducidos por movimiento.
    • Puede mejorar con fisioterapia y diazepam.
  • Neuritis óptica: incluye disminución de la agudeza visual, penumbra visual o menor percepción del color en el campo central de la visión.
  • Visión borrosa: puede ser causada por la neuritis óptica o diplopía (en este caso se resuelve con la oclusión de un ojo).
  • Diplopía: puede ocurrir a causa de oftalmoplejía internuclear (dificultad para la aducción de un ojo) o de parálisis del sexto par craneal.  
  • Síntomas sensitivos: incluyen parestesias, hipestesia y dolor en más del 50% de los pacientes.
    • El dolor se trata con anticonvulsivos, antidepresivos o con antiarrítmicos (mexiletina).
  • Ataxia: se manifiesta como temblores cerebelosos.
    • A menudo es intratable. Es útil el clonazepam.
  • Disfunción vesical: presente en más del 90% de los pacientes.
    • Es útil la restricción de líquidos durante la noche o la micción voluntaria. Un fármaco usado es la oxibutinina. Como hay riesgo de infección de vías urinarias se aconseja acidificar la orina con jugo de arándano o vitamina C.
  • Estreñimiento: en el 30% de los pacientes.
    • Se recomiendan dietas ricas en fibra vegetal y abundantes líquidos.
  • Disfunción cognitiva: puede incluir amnesia, disminución de la atención, lentitud en el procesamiento de la información…
    • Pueden resolverse con clorhidrato de donepezilo.
  • Depresión: en el 50% de los pacientes.
    • Se trata con inhibidores de la recaptación de la serotonina, antidepresivos tricíclicos y no tricíclicos.
  • Fatiga: es la razón más frecuente para la incapacidad laboral y se encuentra presente en más del 90% de los pacientes.
  • Disfunción sexual: se puede manifestar con disminución de la libido, menor lubricación vaginal…
    • Se recomienda el uso de lubricantes.
  • Debilidad facial: consecuencia de la lesión en la protuberancia anular.
  • Vértigo: por lesiones en el tronco del encéfalo.
  • Sensibilidad al calor.
    • Mejora a veces si se evita el calor.
  • Síntoma de Lhermitte: sensación similar a un choque eléctrico.
  • Síntomas paroxísticos.
    • Mejoran con dosis pequeñas de anticonvulsivos.
  • Neuralgia del trigémino, espasmo hemifacial y neuralgia del glosofaríngeo.
  • Miocimia facial. 

3. Evolución de la enfermedad

Se han descrito cuatro tipos de EM:
  • Esclerosis múltiple recidivante/remitente: comprende el 85% de los casos de EM al inicio y se caracteriza por ataques discretos con evolución de días o semanas.
  • Esclerosis múltiple progresiva secundaria: comienza de la misma forma que la anterior, pero en un punto de la enfermedad aparece deterioro continuo (no con ataques).
  • Esclerosis múltiple progresiva primaria: no hay ataques, sino que desde el principio el deterioro es constante.
  • Esclerosis múltiple progresiva/recidivante: una mezcla de enfermedad de deterioro continuo con ataques. 

Alzheimer: Clínica, patología y tratamiento


El Alzheimer es la causa más frecuente de demencia en el anciano. Cursa con pérdida gradual de memoria episódica, que es seguida de demencia de progresión lenta durante años. En imágenes cerebrales se observa atrofia en la parte temporal de los lóbulos temporales, que se extiende, con el tiempo, a las partes lateral y medial de los lóbulos parietales y temporales y a la parte lateral de la corteza frontal.
En el examen microscópico hay placas neutríficas (o placas seniles, placas amiloides), que contienen β-amiloide, marañas neurofibrilares (formadas por filamentos tau) y acumulación de β-amiloide, en las paredes de los vasos sanguíneos de la corteza, y leptomeninges (aracnoides y piamadre).
Los factores de riesgo más importantes son la edad avanzada y antecedentes familiares. Una curiosidad es que la diabetes aumenta tres veces el riesgo de padecerlo.

1. Manifestaciones clínicas

Comienza con alteración de la memoria y evoluciona a deficiencias del lenguaje y visuoespaciales.
En etapas tempranas la pérdida de memoria puede pasar inadvertida. Nuevos datos sugieren que las convulsiones parciales anuncian Alzheimer incluso antes de que ocurra la demencia. Poco a poco, los problemas cognitivos empiezan a interferir en las actividades diarias. Algunos pacientes no son conscientes de estas dificultades (anosognosia), pero la mayoría sí las perciben. Con el tiempo, los pacientes se pierden cuando salen a caminar.
En etapas intermedias la persona ya no puede trabajar, se pierde y confunde con facilidad y necesita supervisión diaria. Surge la apraxia y algo tan común, como la lectura del reloj, se dificulta.
En etapas avanzadas hay ideas delirantes poco frecuentes (robo, infidelidad…). En el 10% de los casos aparece síndrome de Capgras y creen que su cuidador fue sustituido por un impostor. Puede aparecer desinhibición y hay alteración de los patrones vigilia-sueño.
En etapas finales se vuelven rígidos, mudos, incontinentes y necesitan ayuda para todo. La muerte puede ocurrir por desnutrición, infecciones secundarias, embolia pulmonar, cardiopatía o, la más común, aspiración.

2. Diagnóstico diferencial

Se deben descartar otras causas de demencia por estudios de neuroimagen. La tomografía computerizada y la imagen por resonancia magnética pueden ser normales en la fase temprana, pero descartan otros trastornos como las neoplasias, demencia vascular, hidrocefalia… La tomografía por emisión de positrones puede servir para detectar la presencia de amiloide fibrilar en el encéfalo.

3. Patología

En la necropsia se observa degeneración en el lóbulo temporal medial. Bajo el microscopio se observan placas seniles y marañas neurofibrilares. Estas lesiones se acumulan en pequeñas cantidades en un envejecimiento normal, pero en el Alzheimer se acumulan de modo muy elevado. Una mayor polimerización amiloide y formación de fibrillas genera las placas seniles.
La acumulación de β-amiloide en las arteriolas cerebrales se conoce como angiopatía amiloide.

4. Consideraciones genéticas

En familias con antecedentes se han encontrado genes causantes de esta patología: presenilinas. Las mutaciones de este gen causan Alzheimer a edades tempranas (<60 años).
Otro gen, Apo ε participa en la patogenia, en especial el alelo Apo ε4. A pesar de poder detectarse, no se recomienda para la predicción, ya que no siempre es necesario para el Alzheimer y no todos los que lo tienen sufren esta patología.

5. Tratamiento

No tiene cura. El tratamiento se centra en la mejora a largo plazo de los problemas de conducta y neurológicos relacionados.
En etapas iniciales el uso de cuadernos y recordatorios visibles (en puertas…) son de gran ayuda.
Los fármacos utilizados son el donepezilo, rivastigmina y la galantamina, inhibidores de colinesterasas que aumentan la concentración de acetilcolina en el cerebro. Otro fármaco utilizado es la memantina, que actúa bloqueando los receptores N-metil-D-aspartato glutamato hiperestimulados.
En caso de depresión se utilizan inhibidores de la recaptación de serotonina. Para las convulsiones el levetiracetam y para los síntomas neuropsiquiátricos la risperidona, quetiapina y olanzapina. Estos últimos fármacos deben usarse con cautela en ancianos con demencia.
Hay que evitar el uso de compuestos con efectos anticolinérgicos potentes, como la difenhidramina y la oxibutinina.

Esclerosis lateral amiotrófica: diagnóstico y tratamiento



La esclerosis lateral amiotrófica es la forma más frecuente de enfermedad progresiva de la neurona motora. Los pacientes muestran una supervivencia media de 3-5 años y se presenta un caso por cada 100.000 habitantes.

1. Anatomía patológica

El rasgo distintivo es la muerte de neuronas motoras inferiores y neuronas motoras superiores o corticoespinales. Al inicio, suele haber pérdida de función selectiva, pero con el tiempo se afectan tanto las neuronas motoras superiores como las inferiores. En la ELA, hay una afectación precoz del citoesqueleto de las neuronas motoras.
Por lo tanto, la muerte de las neuronas motoras periféricas del tronco encefálico y de la médula espinal provoca la desnervación, con la consiguiente atrofia de las fibras musculares correspondientes.
Una característica de esta enfermedad es que afecta, de forma muy selectiva, a las neuronas motoras, ya que los sistemas sensitivos no sufren alteración. Además, dentro del sistema motor también hay afectación selectiva, ya que las neuronas motoras oculares y las neuronas parasimpáticas de la médula espinal sacra (inervan recto y vejiga) no sufren afectación.

2. Manifestaciones clínicas

Cuando se produce una afectación de las neuronas motoras inferiores, aparece pérdida de fuerza asimétrica de desarrollo gradual. Cuando afecta a la musculatura bulbar, hay dificultad para deglutir, masticar y mover la cara o lengua. Si hay afectación precoz de la musculatura respiratoria los pacientes pueden fallecer antes de que la enfermedad progrese.
La degeneración de las proyecciones corticobulbares que inervan el tronco encefálico causa disartria y una exageración de la expresión motora de la emoción (llanto o risas exageradas).
Sin embargo, las funciones sensitiva, intestinal, vesical, cognitiva y el movimiento ocular se conservan incluso en fases avanzadas del proceso. En ocasiones, la ELA aparece junto con demencia frontotemporal, manifestada por anomalías de la conducta.

3. ELA familiar

Aparte de su herencia como rasgo autosómico dominante, no se diferencia de la ELA esporádica. Las dos mutaciones que más casos causan son:
  • Mutación en gen que codifica la proteína C9orf72 (45-50% de casos ELA familiar).
  • Mutación en la enzima citosólica SOD1 (20% de casos de ELA familiar). 

4. Diagnóstico diferencial

Es importante descartar todos los posibles trastornos que cursen con síntomas parecidos, pero que tengan cura, como por ejemplo: compresión de la médula espinal cervical o de la unión cervicobulbar, por tumores o por espondilosis cervical (causan pérdida de fuerza, atrofia y fasciculaciones de las extremidades superiores y espasticidad en las inferiores).
A favor del diagnóstico de la ELA se encuentra la ausencia de dolor y de alteraciones sensitivas y también la función normal de los esfínteres anal y vesical, resultados normales de los estudios radiográficos de la columna y ausencia de alteraciones en el LCR.
Otros trastornos con tratamiento que pueden parecerse a la ELA son la intoxicación crónica por plomo y la tirotoxicosis.

5. Patogenia

Las causas genéticas se pueden dividir en tres categorías:
  1. Inestabilidad inherente de las proteínas mutantes, con alteración consecuente en la degradación proteínica.
  2. Alteración del procesamiento, transporte y metabolismo del ARN.
  3. Alteración en el citoesqueleto y transporte axónico defectuoso.  

6. Tratamiento

No existe tratamiento que detenga la evolución. En EEUU se ha aprobado el uso de riluzol, porque mejora la calidad de vida. La relación de la ELA con la mutación en SOD1 abre la puerta a nuevas dianas terapéuticas, por ello, hoy en día, múltiples tratamientos de la ELA se encuentran en estudio clínico.
Al no existir tratamiento, los pacientes se pueden beneficiar de dispositivos de rehabilitación (ortesis, férulas para extensión digital…), de la ventilación a presión positiva, para aliviar la hipercapnia e hipoxia, y de la gastrostomía, si tienen afectada la masticación.